Brille o no el sol, verano o invierno sea, recorre la montaña, el soto, el llano; cual Cristo la palabra en Galilea, sembrar es tu misión si eres cristiano.
2
Siembra doquiera la verdad divina, siémbrala con afanes, con dolores; que el soplo del Espíritu germina, planta que al cielo da frutos y flores.
3
Quizás alguna vez tu planta herida, sientas por las espinas del sendero; ¿no ves con ellas de Jesús ceñida la frente augusta en el fatal madero?
4
Siembra, no temas en la peña dura, deja en la roca estéril caer el grano, que suele hallar la gracia
una hendidura,
en el granito del orgullo humano.
5
En las arenas, siembra del desierto, donde el rocío suave no descienda; tú animarás al corazón ya muerto, con esa vida que tu amor encienda.
6
En la región de dudas y de penas, donde el sol jamás llegó la llama; esparce la semilla a manos llenas, y fe y virtud y caridad derrama.
7
Siembra, que no te arredre el egoísmo, siembra do la impiedad blasfemias lanza; en el camino, el fango, en el abismo, harás brotar la flor de la esperanza
8
No importa, no, que el labrador sucumba, antes que la simiente rompa el suelo, que al despertar del sueño de la tumba, su mies guardada encontrará en el cielo (40) CAMBIO MI CORAZÓN
1
Tú me preguntas por qué le canto, por qué le canto a mi Salvador.
Tú no comprendes lo que ha pasado, que ha transformado mi corazón. Hoy me preguntas por qué le alabo, por qué le adoro y le doy mi amor.
\\ Cuando lo entiendas y lo comprendas
le cantarás con el corazón//
\\Solo él, sólo él, sólo él pudo cambiar mi corazón//
2
Tú me preguntas con insistencia por qué yo lloró ante el altar;
tú no conoces lo que yo siento, que me estremece y me hace llorar. Es que mi vida toda ha cambiado, ya no hay tristeza,
ya no hay dolor. \\Cuando lo entiendas
y lo comprendas,
le cantarás con el corazón// Rafael Espinoza Morales