y a recibir mi premio concédeme llegar; no importa que mi vida termine aquí Señor, mi petición es siempre, concédeme llegar.
"Concédeme llegar, concédeme llegar, y estar eternamente, a tu lado Señor".
2
La sangre que vertiste, mi ser pudo limpiar, y así Señor bendito concédeme llegar; si otros se detienen, cansados ya de andar, mi petición es siempre, concédeme llegar.
3
En compañía de aquella inmensa multitud,
con un vestido blanco, concédeme llegar,
lavado con la sangre de Cristo mi Señor, mi petición es siempre, concédeme llegar.
4
Las bodas del cordero se van a celebrar,
y yo estoy invitado, concédeme llegar;
al ser arrebatado, presente he de estar, "mi petición es siempre, concédeme llegar". Marcelo Pacheco