Dios mío tú lo sabes que sufro tentaciones, y que vivo entre pruebas; ayúdame Señor,
no me dejes volver
de nuevo a las tinieblas,
yo quiero serte fiel; ayúdame Señor.
2
Amigos por tu nombre me han dicho no eres hombre, se burlan y blasfeman, perdónales mi Dios; es que no han recibido
de Dios misericordia,
en cambio yo he sentido
de Dios su gran amor.
3
Ya se oye un silencio
por todo el mundo entero, como que grande ira
se quiere desatar;
yo ya estoy preparado ¡Oh Cristo! toma mi alma y ponía allá en el cielo por la eternidad.
4
Cuando me encuentre en gloria no vendrá a mi memoria, lo mucho que he sufrido por serte fiel Señor, Jerusalén hermosa ¡oh! cuan ciudad preciosa. Concédeme Dios mío, llegar a tu mansión.