Dios había preparado a Josué, "hacer frente contra ti nadie podrá, sé valiente, que contigo yo seré". Este siervo santo y aprobado fiel, justamente amonestaba a Israel.
"Y si no queréis servir más a Jehová, escogeos hoy seriamente
a quien sirváis:
Si a los dioses de este mundo, cuyas sendas son sin rumbo, que mi casa y yo serviremos a Jehová".
2
Hay cristianos
que profesan salvación, estos se bautizan
sin saber por qué; ciertamente dicen caminar a Sión, en la iglesia cantan,
lloran y hasta ríen;
como suele verse
que es sólo emoción,
les conviene oír lo que dijo Josué.
3
Muchos dicen conocer al Redentor, pero viven siempre a su parecer; hacen obras cual rey Nabucodonosor, difamando la doctrina por doquier; mas oíd lo que nos dice el Salvador "por su fruto el árbol se ha de conocer".
4
Cuando el pueblo
que marchaba hacia Canaán, muchos caminaban
sin temor de Dios;
hoy en día miles marchan en su afán, despreciando a Cristo
por el mundo atroz; estos creen entrar triunfantes a Canaán
con un pie con Dios
y el otro con Satán.
5
Es deber de todo aquel
que cree en Jesús conservar su vida siempre en santidad;
nadie llegará a Sión sin esa luz, donde mora la pureza y la verdad; aún Josué llevaba la pesada cruz al decirle a Israel con seriedad.