¡Día de fiesta, día de gozo! en la casa de mi Dios, ¡goza, oh alma! ¡canta alegre! cántale a tu Salvador, únete a los redimidos
por la gracia de su amor,
y loaremos todos juntos al Señor
¡Ven, Señor Jesús, oye mi clamor! quiero contemplarte en la mansión;
de tu bendición llena mi canción, mora sólo tú dentro de mi corazón.
2
Santo Espíritu, dirige nuestros cantos al Señor, une nuestros corazones llenos de tu grande amor; quita toda la tristeza que haya en nuestro corazón,
y unidos nos reciba el Salvador.
3
Jesús está a las puertas, no más dude ya su grey, nuestros ojos están viendo el cumplimiento de su ley; de su pueblo es demandada pronta reconciliación,
y unidos alabemos al Señor.
4
Esperamos su venida,
y el llamado de su voz, uniendo los corazones, por el fuego de su amor; y seremos transportados para siempre a su mansión: Loaremos para siempre al Salvador.