mi amado Salvador, contaré lo que él ha hecho para mí: Hallándome perdido
e indigno pecador,
me salvó y hoy me guarda para sí. Me salva del pecado,
me guarda de Satán: Promete estar conmigo hasta el fin; ¡aleluya! él consuela mi tristeza, me quita todo afán: ¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!
2
Jesús jamás me falta,
jamás me dejará,
es mi fuerte y poderoso protector; del mundo me separo, y de la vanidad, para consagrar mi vida al Señor.
Si el mundo me persigue,
si sufro tentación, confiando en Cristo puedo resistir; ¡aleluya! la victoria me es segura,
y elevo mi canción: ¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!
3
Yo sé que Jesucristo
muy pronto volverá,
y entre tanto me prepara un hogar, en la casa de mi Padre mansión de luz y paz,
do el creyente fiel con él ha de morar; llegándome a la gloria, ningún pesar tendré, contemplaré su rostro siempre allí; ¡aleluya! con los santos redimidos gozoso cantaré: ¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!