Orad fieles hermanos, prosigamos la lucha; salgamos a los campos a sembrar la verdad;
a buscar nuevas almas que se humillen a Cristo, y sacarlas del fango, del mundo de maldad.
Alzad, alzad, alzad vuestra bandera, vosotros sois testigos de su grande poder. Un año más de afanes, sin duda nos espera; la cruz de Jesucristo llevemos por doquier.
2
¡Sabéis cuánto se sufre! ¡sabéis cuánto se llora!
pero el deber impera:
Salid a trabajar;
las almas nos esperan, fallecen en pecado; esperan el alivio de su eterno llorar.
3
Sembremos la semilla, sembremos dondequiera, quizá encuentre tierra donde pueda nacer; sabemos que no es nada el que siembra o el que riega sino el Dios divino,
que la hace crecer
4
El premio nos espera, luchemos con empeño, el día ya se acerca,
la higuera brota ya;
el clamor de los pueblos se escucha por doquiera, y las gentes con ansia buscan un más allá.
5
Con grande regocijo unidos estuvimos, unidos nos gozamos todos en comunión;
y así sus bendiciones todos las recibimos; mas el deber nos lleva a cumplir nuestra misión.