Jehová es mi pastor; nada me faltará. Jehová es mi pastor; nada me faltará. En delicados pastos, me hará yacer, junto aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma,
por su senda me guiará;
por amor de su nombre
nunca me dejará.
2
Aunque en valle de sombra
y de muerte vaya,
yo no temo mal alguno porque él conmigo está;
tu vara y tu cayado aliento me darán, me aderezaste mesa,
no más me angustiarán.
3
Ungiste mi cabeza con aceite;
mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y tu amor
me seguirán todos los días de mi vida.
4
Llenaste de gozo el corazón; inundaste de dicha mi alma,
y en la casa del Señor moraré yo en dulce paz por largos días. Amén.