Los caminos de Dios son verdad, gran deleite es por ellos andar, de justicia y de santidad, puede el hijo de Dios disfrutar; sus veredas son llenas de paz, sus calzadas hermosas en luz, donde el hombre encuentra solaz, y descanso a los pies de Jesús.
¡Oh Jesús,
guíame siempre en tu amor! que tu mano me sostenga fiel, que tu Espíritu Consolador siempre anime a mi pobre ser. Ilumina el camino do voy, que mi pie no resbale en el mal, y al fin de mi vida llegar
a gozar con mi Rey celestial.
2
Hay caminos que causan dolor, que el hombre frecuenta en el mal; pero Cristo el buen Salvador, hoy le llama: "Ven a descansar". ¡Cuan dichoso y feliz es el ser, cuando acepta gozoso al Señor, y abandona el mundano placer, y acepta de Cristo el amor!
3
El camino que muestra el Señor es de vida, de gozo y de paz, pues él mismo lo vino a marcar, con su vida, con su grande amor, no hay nada que infunda temor, al que quiera hoy mismo seguir a Jesús, y llevando su cruz, para entrar en su reino de luz.