el tumultuoso mar, olas y vientos azotan mi alma a destrozar; mas la esperanza que abrigo, me alienta a luchar aquí, luces habrá en el puerto a recibirme allí.
1ro.
Luces brillan por mí, guiándome sobre el mar, hasta que llegue al fin,
a mi célico hogar, aunque cansado esté
y ruja tempestad, luces brillan guiándome a aquella ciudad.
2do.
Luces brillan en el puerto, me alumbran sobre el mar, hasta que llegue
mi barco a mi célico hogar; aunque combatan las olas por la cruel tempestad, luces del puerto me llaman y guían, guiándome a aquella ciudad.
2
Mi barco va manejado por el piloto Jesús, aunque me abrumen las olas, no apagarán su luz; tengo fijado mi rumbo
y cuando llegue allí, luces habrá en el puerto
a recibirme a mí
3
Y al terminar mi jornada, dicha indecible tendré;
no temeré, pues la noche, en Cristo confiaré; y pasará toda sombra, cuando su gloria allí veré en las luces