☕
¡Ayúdame a seguir creando herramientas para la iglesia!
¡Apoya este proyecto!
Invítame un café
Donar
Himnario IAFCJ
← Regresar
Mi testimonio
1
En otro tiempo yo andaba sin temor, porque ignoraba
quién fuese mi Señor;
pero sus siervos que van a predicar, unas palabras a mí me pudo dar. A este siervo muy mal lo recibí, quien fue mi hermano después que yo creí;
y desde entonces
yo alabo a mi Señor,
no me avergüenzo
porque es mi Salvador
2
Siempre pretexto quería yo poner, cuando aquel siervo
a mí me iba a hablar;
él con paciencia me hacía comprender, que por la puerta tenía yo que entrar.
Y esto mismo se observa
por doquier;
muchas personas se quieren excusar, les es muy duro poder obedecer,
a aquel que su alma
les quiere rescatar.
3
Algunas veces
me puse yo a pensar
en ciertas cosas
me llaman la atención;
que el mal el hombre
tenía que dejar,
cuando ya es miembro
de esta religión.
Aun sin embargo yo todo deseché, siempre ayudado
de Cristo mi Señor;
y hoy le sigo tan sólo por la fe, confiando siempre
que él es mi Salvador.
4
Esto sí digo que tiene que sufrir, todo el que a Cristo
se quiera consagrar;
porque no todos le van a recibir. Esta experiencia la puedo
yo contar, el rey Herodes
a Cristo persiguió
cuando a los niños mandó degollar; su pensamiento jamás se cumplió, otro a su tiempo
lo vino a sentenciar.
Marcial de la Cruz
Compartir en:
📘 Facebook
🐦 X (Twitter)
💬 WhatsApp
🖨️ Imprimir