Se acerca ya el día feliz, cuando el Señor descenderá; extenderá su resplandor,
y a su pueblo alumbrará. Oye, Jehová nuestra canción
y escucha hoy nuestra oración; yo te he invocado, tú me has oído, grande y sublime es tu amor.
Su reino es reino de paz, amor eterno y caridad. Vino a salvar la humanidad, que recibió por heredad.
2
Jehová es mi luz y salvación, la fortaleza de mi ser,
no temerá mi corazón;
si a mí se acerca el destructor, lo venceré, lo destruiré, llevando a Cristo en mi oración; pues Jesucristo venció la muerte por darnos vida y salvación.
3
La tierra tuvo gran temor cuando el Señor resucitó. Ella tembló y se sorprendió, al ver que el juicio declaró justicia cruel al pecador,
si no se aparta del error; pues Jesucristo venció la muerte por darnos vida y salvación.