que junto con mi madre fui al altar; mas ella un día pasó,
se fue con el Señor,
y hoy oírla quiero en oración.
Tan sólo oír
a mi madre en oración, (tan sólo quiero oir)
tan sólo oir y ver su devoción; (tan sólo por oir)
¡oh, qué feliz eso era para mí! (qué dulce y qué feliz)
tan sólo oir mi madre, orar por mí.
2
Oraba ella por mí pidiéndole al Señor,
que siempre le siguiera firme y fiel; confiando en él estoy, creyendo le veré,
y un día junto con ella, allá estaré.
3
De aquel feliz hogar recuerdo sin cesar, los cantos que cantábamos los dos; recuerdo que al llegar, derecho iba al altar, llevándome consigo a la oración.
4
Su vida terminó,
su ejemplo me dejó,
de serle fiel y orarle al Salvador. Ahora sin cesar yo quiero trabajar; yo quiero allá a mi madre