Tu palabra santa llama a todo hombre pecador, para darle siempre calma, y librarlo del error.
Si se acepta con el alma sentirá tu corazón, que de veras tú le amas, ¡oh divino Salvador!
Cielo, estrellas, mar y tierra, todo, todo pasará;
sólo tu palabra eterna, por los siglos durará.
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Tu palabra salvadora, es verdad, es vida, es luz que ilumina a toda hora, hasta donde te hallas tú; haz que tenga yo la honra de llevar siempre tu cruz, y alcanzar así la gloria, donde moras mi Jesús.
3
Tu palabra es pan de vida, es sustento espiritual, cuando llega al alma herida, le da alivio, le da paz; todo aquel que la recibe, nunca, nunca morirá, porque tú quieres que viva por toda la eternidad.