Alabad a Jehová porque es bueno, su promesa cumplida ya está, en las almas de esos que quieren consagrarse
y servirle en verdad; apartados de toda malicia, sujetados a la libertad con que Cristo por su sacrificio,
él nos trajo y nos dio santidad.
2
Muy seguros estamos que Cristo, por su sangre las almas limpió, de los pueblos
que unidos estamos
dando gloria a su nombre y honor. El bautismo que ya recibimos, en el nombre de mi Salvador; esto es prueba
de limpia conciencia presentada a Jehová nuestro Dios.
3
Nicodemo fue un grande maestro, que enseñaba al pueblo de Israel, este vino a Jesús en la noche convencido y queriendo creer. Y Jesús conociendo su intento, le responde:
"Si a Dios quieres ver,
no tan sólo tú te maravilles, necesario te es renacer".
4
Dios en carne se ha manifestado, a la tierra del cielo bajó; pero hoy él está coronado, aunque antes primero sufrió. Desde entonces
a mí me ha salvado
y mi deuda por él se pagó;
en mi vida jamás había estado, tan feliz y gozoso como hoy.