Fui encontrado por mi Cristo en el dolor, llena mi alma
tan sólo de pesar;
fue la desgracia, la miseria
y la tristeza
los que tenían dominado mi vivir.
Más una noche Inolvidable para mí
oí tu voz, y a tus plantas me rendí;
llegó a mi vida algo dulce de los cielos,
es tu amor bendito Salvador.
2
Yo no podré pagarte mi Señor Jesús, lo que tú hiciste por este vil pecador; sólo con canto y con llanto expresaré, lo más sublime que tú diste a mi vivir.
3
La gratitud que yo siento
en mi alma,
es tan inmensa
que no podré explicar;
es tu amor Divino Redentor lo que me alienta en la prueba y el dolor.